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La imagen del Paseo
de la Reforma que aparece arriba, muestra la que
fue segunda monumental glorieta en construirse, pues formó parte del proyecto original del
Ing.
Luis Bolland de 1864. Pero aparte de esto, la Glorieta de la
Palma, que es como usualmente se le conoce, se caracteriza por nunca haber
albergado ningún monumento al centro de ella y se encuentra a la altura de las calles de Río Rhin
- Niza. Mientras que en una de las esquinas y frente a ella, se encuentra en la actualidad el
imponente complejo de rascacielos que forman
el corazón financiero de nuestro
país, denominado como Centro Bursátil.
Las glorietas del Paseo de la
Reforma de la Ciudad de México, en cierta época, entre los años 1964
y 1974, llegaron a ser 12, sin contar la de Peralvillo que siempre
formó parte y es símbolo y punto de partida de la Calzada de
Guadalupe. Tampoco se consideran las glorietas pequeñas del tramo de
Lomas de Chapultepec.
En la actualidad son 9 glorietas considerando la de la Fuente de Petróleos, en el cruce con el Anillo Periférico y descontando las
que ya no existen; la del Caballito que hace algunos años dejó de
serlo, la que se formaba en el cruce con Melchor Ocampo
(hoy Circuito Interior) y Mariano Escobedo y la que alguna vez fue
la glorieta original de la Fuente de la Diana Cazadora. Esta última
estaba en la confluencia con la calle de Ródano y exactamente
enfrente del predio que ahora ocupa el edificio más alto de
Latinoamérica, la Torre Mayor y que en los ya lejanos años
cincuentas ocupaba el edificio del memorable Cine Chapultepec.
Pero no siempre tuvo tantas glorietas y de manera general podríamos
decir que la primera de ellas y que hoy no existe, fue la que ocupó la estatua de Carlos
IV, el muy famoso Caballito de Manuel Tolsá que llegó allí en 1852,
para marcar el inicio, no del Paseo de la Reforma, que ni en proyecto
existía entonces, sino del Paseo de Bucareli, hermosa vía arbolada
que contaba con otras tres glorietas, cada una de ellas adornada con
una bella fuente.
Más adelante mencionaré lo referente a esta glorieta generalmente
conocida como Glorieta del Caballito, pero quiero mencionar también que al inicio del texto sobre la historia del
Paseo de la Reforma,
que pueden ver en este mismo sitio, se muestra un mapa en el que se
aprecia con exactitud la
localización del que fue Paseo de Bucareli y del que hoy solamente queda una avenida estrecha y
conflictiva, con una sola glorieta, la del Reloj Chino.
Enseguida y aunque no formó parte del Paseo de la reforma, he decidido mostrar una imagen de lo que fue
aquel bello Paseo de Bucareli y la glorieta de la Fuente de la
Libertad que era la principal. Esta fuente ya no existe y se
desconoce su paradero, en su lugar actualmente se encuentra el Reloj
Chino.
El Paseo de Bucareli en 1858, glorieta de la Fuente
de la Libertad, hoy Reloj Chino.
Localización de las glorietas.
A continuación habrán de encontrar un mapa, que de manera
esquemática, marca la posición de las 12 glorietas que alguna vez
tuvo el Paseo de la Reforma y además indica la longitud en
kilómetros de las tres etapas de construcción, de la más famosa y
bella avenida de la Ciudad de México. Haciendo click sobre el
vínculo o sobre la misma imagen, pueden ampliarla para verla con
mucho más claridad.
Glorieta de la Fuente de
Petróleos.
Comenzando en el orden que de izquierda a derecha
se muestra en el mapa anterior, la primera glorieta que trataré de
describir es la de la la Fuente de Petróleos que aparece en la
siguiente imagen. Originalmente la fuente quedó ubicada al centro de
una glorieta, pero en la foto aparece tal cual lucía en los años
sesenta, que fue cuando se terminó de construir el distribuidor
vial mostrado y que forma parte del Anillo Periférico.
Esta fuente conmemora la Expropiación Petrolera de 1938 y fue
construida en 1952 durante el gobierno del Presidente Miguel Alemán
Valdés. Al igual que la escultura de la Diana Cazadora, en el mismo
Paseo de la Reforma, el autor del grupo escultórico de esta fuente
fue
Juan Fernando Olaguíbel Rosenzweig.
El distribuidor vial que se construyó rodeando la fuente tiene un
diseño bastante original y poco común, en su época el Jefe del
Departamento del Distrito Federal, Ernesto P. Uruchurtu, hizo notar
que se había elegido con el objeto de conservar la visibilidad de la
fuente y no distorsionar el arbolado paisaje del Bosque de
Chapultepec. Por el contrario de lo mostrado en la foto, en la
actualidad la fuente se encuentra rodeada de bellos jardines y
multicolores conjuntos florales.
La Fuente de Petróleos y su distribuidor vial en
1962.
En la foto siguiente puede apreciarse con claridad el conjunto
escultórico de la fuente que representa el esfuerzo y el trabajo de
aquel puñado de hombres mexicanos, que una vez expropiadas todas las
instalaciones petroleras tuvieron que cargar sobre sus hombros
la enorme responsabilidad de mantenerla operando y produciendo,
muy a pesar de los escasos recursos técnicos y económicos de que se
podía disponer. Usualmente se habla, merecidamente también, de los
políticos que manejaron el proceso expropiatorio, pero muy pocas
veces de los hombres, de los técnicos mexicanos que la mantuvieron
en operación. Considero que este monumento es un excelente
reconocimiento a su esfuerzo.
Conjunto escultórico de la Fuente de Petróleos, en la
actualidad.
La Fuente de Petróleos y el contorno urbano actual.
Glorieta de la Diana Cazadora.
La siguiente glorieta a describir es la que
conocemos de manera natural como la Diana Cazadora y aunque parezca
mentira ha tenido una historia bastante interesante:
Ha cambiado de sitio en tres
ocasiones.
La escultura actual no es la
original.
La escultura original se
encuentra en Ixmiquilpan.
Cierto tiempo usó falda y
una máscara antigás.
La cara de la escultura
nunca fue la de la modelo.
Durante cerca de 50 años no
se supo quien fue la modelo.
Pero si vamos por partes diré
primero que la Fuente de la Diana Cazadora original, fue construida
en 1942 durante el mandato del Presidente Manuel Ávila Camacho y
siendo Regente de la Ciudad de México el Lic. Javier Rojo Gómez. El
director del proyecto y constructor de la fuente monumental fue el
Arquitecto Vicente Mendiola y la escultura fue obra de
Juan Fernando Olaguíbel.
La obra fue inaugurada el 10 de octubre de 1942 y el primer sitio
que ocupó fue la glorieta del Paseo de la Reforma que se formaba en
la confluencia con la Avenida Río Ródano y la famosa Puerta de los
Leones del Bosque de Chapultepec, que existían desde aquel entonces.
Desde la concepción de la escultura su autor le llamó "La
Flechadora de la Estrella del Norte", sin embargo el vulgo popular
una vez colocada en el pedestal de la fuente, la bautizó como La
Diana Cazadora al identificarla con la diosa mitológica de la caza.
En la siguiente imagen se muestra la estatua original de la Diana
Cazadora, tal cual lucía en los años cuarenta en la glorieta de Río
Ródano.
La Diana Cazadora en su glorieta original de Río
Ródano.
Desde la fecha de su inauguración, la desnudez de
la bella y extraordinariamente bien formada flechadora del norte fue
motivo de polémica y controversia y no tuvo que pasar mucho tiempo
sin que la entonces muy conservadora sociedad mexicana,
calificara la desnudez de la escultura como inmoral. Fue así que por
conducto de la Liga de la Decencia, encabezada por la esposa del
Presidente de la República Doña Soledad Orozco de Ávila Camacho, en
1944 se procedió a cubrirla con un delgado faldón del mismo bronce,
que la Diana tuvo que soportar por un buen número de años.
Enseguida se muestra un acercamiento de la escultura, tal como la
podíamos ver cada vez que salíamos del Cine Chapultepec, cubierta
con su "taparrabo" y por la noche iluminada mediante 4 rústicos
reflectores de tipo intemperie, montados en el extremo de tubos de
soporte, tal cual si fuera un anuncio luminoso callejero.
La escultura original de la Diana en los años
cuarentas, con faldón.
No recuerdo ni tengo idea de cuando fue que la
Diana perdió su faldón y retornó a su diseño original, pero lo que
si recuerdo es que permaneció por muchos años en dicha glorieta de
Ródano y se convirtió en un símbolo de nuestra entonces muy bella
capital de la República.
Nota: En un
mensaje que recibí de Seth Dixon,
me indica que Vicente Leñero en un artículo publicado en el libro "Mexico
City Reader" menciona que la Diana se deshizo de su faldón el 6 de
diciembre de 1967. ¡Gracias Seth!
La Diana permaneció allí desde su inauguración en 1942, hasta 1974
que se llevaron a cabo las obras de construcción del Circuito
Interior en su tramo que cruza por el frente del Bosque de
Chapultepec. Sin embargo entiendo que la obra que motivó su traslado
fue la construcción del paso a desnivel inferior que cruza el Paseo
de la Reforma y une la Avenida Sonora con Ródano y la idea de
agilizar el tránsito en ese conflictivo lugar, al evitarse que los
vehículos tuvieran la necesidad de rodear la glorieta. Fue en esta
época que desapareció también la glorieta que se formaba en la
confluencia de Mariano Escobedo y Melchor Ocampo con el Paseo de la
Reforma.
Por eso días y durante la construcción del paso a desnivel, la
fuente fue desmontada y almacenada en lugar seguro por cerca de 2 años.
A la altura de Ródano 14, que es la entrada principal del edificio
de la Comisión Federal de Electricidad, en el jardín de enfrente se
encontraba el monumento del Ariel, obra del escultor mexicano
Ignacio Asúnsolo, mismo que también fue retirado y transportado a los
jardines de los Estudios Churubusco, en donde se encuentra
actualmente. Al terminarse las obras del Circuito Interior fue este
inadecuado lugar, puesto que nadie la veía, el que ocupó la Diana
Cazadora desde septiembre de 1976 hasta agosto de
1992, fecha en que fue
trasladada a su sitio actual.
Es aquí donde me surge la duda
de como fue y en que momento la escultura original de la Diana
fue trasladada a Ixmiquilpan, pues no me coinciden las fechas. Pero
veamos que es lo que dice la
Página
Histórica
de Ixmiquilpan que relata la historia
de ese lugar:
"... mientras tanto la Diana estaba en casa
del maestro Olaguíbel. En 1966 es destituido el Lic. Uruchurtu y
nombrado como regente de la ciudad el Lic. Alfonso Corona del
Rosal, ixmiquilpense e iniciador de las obras del Metro de la
Ciudad de México.
A principios del año de 1968, se inician en Ixmiquilpan, las obras
de remodelación de la plaza principal, la construcción del mercado
Morelos, la pavimentación de las principales calles y entre estas
obras, el Lic. Corona del Rosal, trajo para Ixmiquilpan la Diana
Cazadora (la original) que el maestro Olaguíbel había fundido en
1942, con una réplica de la fuente monumental, siendo la
estatua de la Diana en la Ciudad de México la segunda fundida en
el taller de Olaguíbel ...
"... Para 1995 nos visitó el Ing. Jorge Díaz Serrano y su esposa,
los atendió Don Carlos Ramírez Rubio ratificando así que la
estatua original es la que se encuentra en Ixmiquilpan."
Y la duda surge por el hecho
de que la época en que la Diana estuvo abajo de su pedestal, fue entre
1974 y 1976 y la historia de Ixmiquilpan habla del año 1968, como el momento
en que la escultura original y una réplica de la fuente fue donada por Corona
del Rosal a su tierra natal.
Es posible que yo esté en un error en
cuanto a la fecha en que la Fuente de la Diana fue desmontada y
valdría la pena que alguien que conozca bien el tema me lo haga
notar, pues aunque se menciona que Uruchurtu amplió el Paseo de la
Reforma hacia
el norte en 1964 y que posteriormente dejó el D.D.F en 1966, en lo
personal no recuerdo que la Diana haya estado fuera de su pedestal
en esos años, mas también pudiera ser que en esa época haya sido en
la que perdió el faldón que le había impuesto la Liga de la Decencia
en 1944.
Cualesquiera de las dos que sea la auténtica y original, en realidad
la diferencia no es notable, al
menos para los ciudadanos que la
vemos solamente a la distancia.
Entre los meses de septiembre y diciembre de
1987, las autoridades capitalinas realizaron una consulta pública
para ver si la fuente era trasladada del jardín de Ródano a la
glorieta de Niza, la de la palmera, pero las conclusiones dadas a
conocer el 3 de febrero de 1988, señalaban que "por la estética del
monumento'', debía estar situado en un jardín para poder ser
observado peatonalmente y que, en virtud de la crítica economía del
país, no se justificaba un gasto de esa naturaleza, por lo que no
sería removida.
Unos
meses antes de que la Diana pudiera retornar, por fin, a una de las
glorietas del Paseo, todavía tendría que amanecer el día 18 de mayo
de 1992, portando una máscara antigás, con motivo del primer evento
que realizó la Asociación Greenpeace en México y al cual le llamó
"Quitémosle la máscara a la Ciudad". Este evento tuvo como objeto
presionar a las autoridades del D.D.F para que se divulgara la
información real y completa de los contaminantes que de manera
alarmante degradaban el ambiente de la gran ciudad. No poseo ninguna
foto de ese día.
En los
años ochenta se construyó, supongo que como elemento decorativo,
una gran fuente monumental, que al menos en lo personal nunca supe
si tendría un significado especial, pero que todos nos acostumbramos
a identificar como "Las Regaderas". En realidad lucía muy bonita,
sobre todo por la noche y manejaba un caudal de agua bastante
considerable, que aún cuando se recirculaba tenía que impulsarse con
un sistema de potentes bombas eléctricas.
Gracias a una foto que tuvo a bien tomar
Don Mabry, tenemos la
suerte de poder reproducir la imagen de dicha fuente ahora
desaparecida y que pueden observar a continuación. También gracias a
un viejo artículo publicado por la revista Obras de octubre de 1982,
pudimos saber que su diseñador fue el Arq. Sergio Zaldivar Guerra y
que debió ser en ese mismo año cuando se terminó de construir y se
puso en operación.
La Fuente de las Regaderas, construida en los años
ochenta, hoy desaparecida.
Tras enconada polémica y controversia respecto a
si la fuente de la Diana Cazadora debía retornar a una de las
glorietas del Paseo de la Reforma y la oposición de otros a que la
palmera de la glorieta de Niza fuera trasladada al Jardín Botánico
de Chapultepec, se optó por trasladar la Diana a la glorieta que
ocupaba la fuente de "Las Regaderas".
En tales circunstancias a partir del mes de agosto de 1992, la Diana
retornó al Paseo de la Reforma y en la actualidad luce nuevamente y
quizá aún mejor de lo que fue en el pasado, pues la glorieta de Mississipi es aún más amplia que la que alguna vez tuvo en Ródano.
En la siguiente imagen se muestra la Diana Cazadora en localización
actual y el recién
inaugurado edificio más alto de Latinoamérica, la Torre Mayor.
La Fuente de la Diana Cazadora en su localización
actual, atrás la Torre Mayor recién inaugurada..
Solamente resta mencionar la identidad de la
modelo que inspiró a Olaguíbel para esculpir la Flechadora de la
Estrella del Norte en 1942 y esto aunque pudo ser conocido por unos
cuantos. no se vino a revelar públicamente hasta casi 50 años después, cuando la
Sra. Elvia Martínez de Díaz Serrano reconoció que en su juventud, a
los 16 años,
posó para el famoso escultor. La cara de la escultura original no
fue la de Elvia en su juventud y por lo mismo en época reciente se
develó una nueva escultura de menor tamaño, que ostenta las
facciones de la modelo. Si tienen interés en este tema, pueden
visitar:
A la Zona Rosa, escultura de la Diana Cazadora, publicado por
Carlos Paul en La Jornada del 19 de diciembre de 2001.
Glorieta de la Columna de la
Independencia.
La siguiente glorieta, de
acuerdo al orden que nos indica el mapa, resulta ser la más
importante de todas las allí existentes,: la Glorieta de la Columna
de la Independencia, que fue inaugurada el 16 de septiembre de
1910, para celebrar el Primer Centenario de nuestra Independencia
por el entonces Presidente de la República, Porfirio Díaz.
Para conocer muchos más datos de este monumento en honor de nuestros
Héroes de la Independencia, les invito a visitar en este mismo
sitio:
La Columna del Ángel. Allí encontrarán muchos datos
constructivos, históricos y fotografías antiguas y modernas de tan
popular y representativa obra monumental.
La siguiente imagen, que podemos mostrar gracias
a las
fotos
aéreas de la ciudad que presenta la página web del Gobierno del Distrito Federal, nos muestra la gran
amplitud de ésta, que es la más grande de todas las glorietas existentes en el
Paseo de la Reforma y que debe tener un diámetro de alrededor de 200
metros.
La Glorieta del Angel de la Independencia en la
actualidad.
Glorieta de la Palma.
Y siguiendo el orden establecido, la siguiente
glorieta es la que conocemos como Glorieta de la Palma y que tal
cual mencionamos al principio fue la segunda que se construyó, pues
estaba incluida en el proyecto original del Arq. Louis Bolland en
1864.
Aunque han existido proyectos e incluso debates en relación a la
posibilidad de instalar un nuevo monumento en esta glorieta, hasta
ahora y desde su construcción en 1865 nunca lo ha tenido.
En
1992 el doctor Silvio Zavala publicó un texto titulado "Una palmera
y una idea en el Paseo de la Reforma'' (El Búho, 29/III/92), en el
que por primera vez se hablaba del proyecto de edificación de "una
pirámide trunca que recordaría la base idiomática y cultural de los
pueblos precolombinos''
Pero la verdad es que, para muchos de los capitalinos, se ha vuelto
una costumbre ver y además disfrutar día con día de la belleza de
tan longeva palmera y sería difícil resignarnos a perderla. Baste
con ver la siguiente imagen, que puedo mostrar gracias al Sr.
Mariano Jiménez su autor, quién vive en Miami y opera la página
www.damisela.com , en la cual, aparte de poder ver esta
extraordinaria foto ampliada a su tamaño original, les sorprenderá
la belleza y nitidez de todas las fotos de México y de otras partes
del mundo que nos muestra el Sr. Jiménez. Les recomiendo visitar
esta página.
Otra vista de la Glorieta de la Palma en la
actualidad.
Glorieta de Cuauhtémoc.
Llegamos a la "glorieta" de Cuauhtémoc, entre
comillas pues la verdad es que ya poco queda de lo que fue
originalmente y se ha convertido en un muy complicado y conflictivo
cruce, por no decir nudo, de las dos más importantes avenidas de la
ciudad, el propio Paseo de la Reforma con la Avenida de los
Insurgentes, que cruza la ciudad de norte a sur y es las más larga
de todas las que existen en México, pues tiene una longitud 28 Km.
midiendo la distancia que existe entre los Indios Verdes y el
entronque con las carreteras libre y de cuota de Cuernavaca.
La siguiente imagen tomada de una antigua tarjeta postal, muestra el
Monumento de Cuauhtémoc tal cual lucía en el primer decenio del
siglo pasado.
La Glorieta de Cuauhtémoc a principios del siglo XX.
La estatua del último Emperador Azteca que corona el monumento del
Paseo de la Reforma, fue obra del escultor
Miguel Noreña, nacido en
el D.F. en 1843 y fallecido en 1894, mientras que el proyecto del
conjunto se debe al ingeniero Francisco M. Jiménez quien obtuvo el
premio de mil pesos en el concurso convocado por el Gral. Vicente
Riva Palacio durante la gestión del presidente Porfirio Díaz. La
construcción inició colocándose la primera piedra del monumento el 5
de mayo de 1877. Para desgracia del ingeniero Jiménez no pudo ver
terminada su obra pues falleció en abril de 1884.
El también escultor y discípulo de Miguel Noreña,
Jesús F. Contreras,
jugó un papel importante en la creación de la singular estatua de
Cuauhtémoc, pues se encargó del trabajo de fundición de la misma. Se
dice que dicha estatua fue fundida el mismo 13 de agosto de 1883,
conmemorando el aniversario de la caída de Tenochtitlan en 1521, y
que en el momento de vaciar el bronce, un chorro de metal en
ignición perforó uno de los pies del ayudante de Jesús F. Contreras.
La construcción de esta excepcional obra duró un poco más de 10 años
y fue inaugurada por Porfirio Díaz el 21 de agosto de 1887, fecha
que no corresponde con el aniversario de la caída del imperio azteca,
como se menciona en algunos sitios.
Los leopardos que rodean la base del monumento custodiando las
escalinatas, fueron obra del escultor Epitacio Calvo y los 4 trofeos
que adornan los costados del monumento fueron obra de Luis Paredes.
En la imagen siguiente pueden apreciar un bajo relieve que describe
la escena del sacrificio del último emperador azteca, Cuauhtemoc,
acompañado según entiendo, del señor de Tacuba,Tetlepanquetzal, al momento de ser
torturados mediante hogueras ardientes bajo sus pies, para que
revelaran el sitio en que había sido guardado el tesoro del
emperador Moctezuma II. Esta escena tuvo lugar a raíz de la caída de
Tenochtitlan y se dice que fue en algún lugar de Coyoacan.
Este bajo relieve fue una obra excepcional del escultor Gabriel
Guerra
Bajo relieve que aparece en un costado del monumento
mostrando el sacrificio de Cuauhtémoc.
Dentro del sitio de la
Fred R. Kline Gallery en Santa Fe, New Mexico, encontré una
reproducción a escala de la
estatua de Cuauhtémoc ejecutada en bronce patinado que mide 82
cm. de altura por 45 cm. de ancho, que se dice es obra del mismo
escultor, Miguel Noreña, y que fue utilizada como modelo para realizar
la estatua monumental del Paseo de la Reforma que mide más de 5
metros de altura.
Allí se muestra un detalle del rostro del indomable último "tlatoni"
azteca, que me pareció en verdad impresionante y la reproduzco a
continuación, dado que a nuestro paso por dicho lugar raras veces
tenemos oportunidad de apreciar el conjunto y mucho menos su rostro.
Para continuar con la descripción de esta
glorieta del Paseo de la Reforma, es importante poder ver una imagen de como lucía
la antigua y original glorieta de Cuauhtémoc a principios del siglo
XX. Es evidente que es mucho lo que ha cambiado desde su
inauguración en 1887, cuando la bien delineada rotonda rodeada de
bancas de cantera y frondosos árboles, permanecía incrustada en una
área prácticamente verde y sin construcciones, pero además lo más
sorprendente es que la posición que tuvo no coincide con la
que actualmente tiene.
La foto siguiente que corresponde al año de 1920 se muestra
aquí por cortesía de un sitio chileno que tiene una excepcional
colección de fotografías antiguas de muchos países del mundo y se
llama La Alameda.
Vale la pena conocer este sitio.
Extraordinaria foto de la Glorieta de Cuauhtémoc en
1920.
Cortesía de La
Alameda.
Si la foto de arriba nos muestra la increíble
belleza del paseo y una de las preciosas casonas de aquel
entonces, hay otra fotografía aún más antigua en la que no se
aprecia ni una sola construcción e incluso parece mostrar la
estatua aún antes de ser inaugurada, con algunos de los posibles
trabajadores o vigilantes al frente. Pueden ver enseguida esta foto
que fue tomada por William
Henry Jackson precisamente en 1887.
Esta fotografía fue tomada por William
Henry Jackson posiblemente unas semanas antes de ser inaugurado el
monumento en el año de 1887, pues aún se aprecian piezas de
cantera a su alrededor y los posibles trabajadores o vigilantes
que lo custodiaban. Esta es una imagen del dominio público
que se muestra aquí por cortesía de Tom Perry Special Collections,
Harold
B. Lee Library, Brigham Young University, excelente sitio que
invito a ser visitado
No quiero continuar sin antes tratar de confirmar y comprobar que la localización actual del
Monumento a Cuauhtémoc no es la que originalmente tuvo, pues la gran glorieta que se aprecia en las fotos
anteriores
se encontraba alrededor de 100 metros hacia el noreste, o sea en
dirección a la Glorieta de Colón.
Revisando los planos antiguos de la Ciudad de México, encontré por
fortuna un viejo plano de atarjeas (sistema de drenajes) ordenado por
el ingeniero Don Roberto Gayol en 1891 y en donde aparece claramente
localizada la posición original de la glorieta inaugurada apenas 4
años antes, en 1887.
A continuación es posible ver una sección de ese histórico plano de
la ciudad, que aparte de las calles y avenidas y la mancha urbana,
nos mostraba curvas de nivel y todo el proyecto de ductos de drenaje
de la zona central de la ciudad. Con un poco de cuidado se pueden
localizar en la imagen que sigue 3 glorietas del Paseo de la
Reforma: la de Niza a la izquierda, la de Cuauhtemoc al centro y la
de Colón a la derecha
Aún cuando es posible apreciar apenas como un posible trazo el que
sería eje de la Avenida Insurgentes en su rama sur (hacia el
norte no existía todavía), no se distingue con claridad el
desplazamiento de la glorieta de Cuauhtemoc hacia el noreste. Por lo
mismo traté de quitar al plano todas las curvas de nivel y todos los
trazos de instalaciones y se los muestro a continuación. Este dibujo
resulta ser muy interesante pues nos da idea del tamaño que
tenía la ciudad en 1891. En este y al igual que el de arriba,
muestra las tres glorietas mencionadas ahora sí perfectamente
identificadas y se indica con claridad el futuro trazo del eje
Insurgentes que no existía. La mancha urbana ya rodeaba la glorieta
de Colón inaugurada en 1877, pero no llegaba hasta la glorieta de
Cuaúhtemoc. Las dos flechas indican la posición del monumento, la de
la derecha es la original de 1887 y la de la izquierda es la actual
y que existe desde 1949.
El siguiente dibujo, basado en el plano oficial de Don Roberto Gayol,
es de tipo interactivo, de tal forma que si se hace pasar el cursor
del mouse sobre la imagen descrita, se mostrará una segunda imagen
que corresponde a una vista de la traza actual del Paseo, que
coincide bastante bien con la imagen superpuesta del plano de 1891.
De esta forma es posible observar que el desplazamiento del
monumento medido a escala en el plano original de Gayol, fue aproximadamente
de 100 metros en el traslado que se realizó en 1949.
Haga pasar el cursor del mouse sobre esta imagen para ver la
traza actual superpuesta.
Previo al traslado del monumento, por allá al
principio de los años cuarenta el distinguido arquitecto Mario Pani
desarrolló un grandioso proyecto que contemplaba ensanchar la
glorieta (hasta unos 400 metros de diámetro) sin cambiar de sitio el
monumento y creando una serie de vialidades, ornato y edificios a su
alrededor que darían lugar a un complejo hotelero y financiero de
primer orden. Este proyecto jamás se llevó a cabo y quedaron tan
solo el ahora viejo Hotel Plaza sobre Insurgentes (el de forma
semicircular) y el estacionamiento debajo del Monumento a la Madre.
Si se hubiese realizado ese proyecto no tendríamos problema vial en
la actualidad, pues la glorieta habría permanecido fuera del Eje
Insurgentes.
Sin embargo en la etapa de remodelación de 1949 realizada por el
regente Fernando Casas Alemán, decidieron mover la Estatua y ponerla
en la intersección de los dos ejes, Reforma e Insurgentes tal como
está ahora. Esta fue una solución equivocada, pues desapareció la
gran glorieta, quitaron toda la ornamentación y las bancas y hasta
los tranvías rodeaban la estatua en esa época. Pueden ver a
continuación una imagen de ese crucero en los años 50, una vez
efectuado el traslado.
"Glorieta" de Insurgentes con
Paseo de la Reforma en los años 50, muestra la Estatua de Cuauhtémoc
localizada en el punto de intersección de los dos ejes viales. Se
aprecian las vías de los tranvías que rondaban muy cerca del
espectacular conjunto escultórico.
Haga click para ver la imagen
ampliada con más detalles y datos.
En estos primeros meses de 2004, ha surgido una
controversia respecto a si dicho monumento debe de trasladarse a
otro lugar menos conflictivo (desde el punto de vista vial), que el
que actualmente tiene. Pero quizá el mayor problema que existe es el
de la desinformación, las autoridades actuales realizan todo en el
mayor sigilo sin informar con claridad y de manera pública, oficial
y exacta en que consiste el proyecto de traslado. Es seguro que si
se muestra una maqueta (real o virtual) de lo que contemplan los
nuevos trabajos y si realmente se regresa la estatua a su
antiguo y original sitio con sus bancas y ornamentos, entonces mucha
de la resistencia actual pudiera diluirse.
Al menos esta es mi opinión.
Las autoridades deben demostrarnos que los ciudadanos tenemos todo
el derecho a la información de lo que hacen con nuestros impuestos y
brindar explicaciones precisas a los grupos de ciudadanos que se
oponen al proyecto.
Cuauhtémoc a través de su estatua, habrá visto desfilar a su alrededor desde pequeñas
carretelas, tiradas por asnos, hasta las más lujosas carrozas conducidas por
elegantes cocheros uniformados; desde los pequeños tranvías
impulsados por mulitas en el siglo XIX, hasta los hermosos tranvías amarillos que
por muchos años rodearon su glorieta y desde los viejos modelos de
automóviles Ford T de principios del siglo pasado, hasta los
Cadillacs, los Packards y los Mercedes de los encumbrados políticos
y empresarios de las distintas épocas que han transcurrido desde su
inauguración.
Es posible que hoy Cuauhtémoc se sienta un poco orgulloso al
ver que su pueblo, al final de todo, pudo liberarse del yugo de 3
siglos del dominio español y que ahora rodeado de
enormes edificios y miríadas de automóviles que circulan a su
alrededor, sienta el empuje de este gran país, que crece y que en lo
profundo de nuestra alma todos deseamos que algún día
quizá no muy lejano, pueda llegar a ser tan fuerte y tan poderoso
como lo fue el gran Imperio Mexica que el gobernó
La Glorieta de Cauhtemoc en la época actual.
Glorieta de Cristóbal Colón.
Continuando hacia el norte, la siguiente glorieta
es la de Cristóbal Colón, monumento que fue inaugurado en el año de
1877, por lo que después del Caballito, escultura ecuestre de Carlos
IV, que se colocó en 1852, aún antes de construirse el Paseo de la
Reforma, podríamos decir que fue la primera glorieta del Paseo que
tuvo un monumento conmemorativo.
La escultura de Cristóbal Colón fue donada a la Ciudad de México por
Don Antonio Escandón, destacado empresario y banquero mexicano,
quién la ordenó en 1873 al escultor francés Enrique Carlos Cordier,
cuando Escandón ya radicaba en París. En 1877 se trasladó a México para
participar en la inauguración del monumento, pero un tiempo después
regresó a París, lugar donde vivió hasta su muerte.
En la siguiente imagen, tomada de una tarjeta postal, se aprecia con
bastante claridad tanto la escultura como la glorieta y al fondo la
belleza del esplendoroso Paseo de la Reforma
La Glorieta de Colón a principios del siglo XX.
El monumento tiene alrededor de 15 metros de
altura y la estatua que lo corona muestra a Cristóbal Colón con una
mano en alto señalando y con la otra levantando un velo que descubre al
mundo.
Consta de un doble pedestal construido de piedra caliza roja; en las
cuatro esquinas del pedestal inferior aparecen sentados cuatro frailes:
Fray Diego de Deza, hojeando las páginas de la biblia para ver si no
contiene algún texto que se oponga a las ideas del genial
marino; Fray Juan Pérez de Marchena, estudiando una carta geográfica y
midiendo con un compás la distancia entre España y el Nuevo Mundo;
Fray Bartolomé de las Casas, preparándose para escribir en defensa
de los indios a quienes siempre protegió de la crueldad de los
conquistadores y Fray Bernardino de Sahagún abrazando la cruz,
símbolo de evangelización de los indios.
Los cuatro lados del pedestal contienen bajo relieves representando
escenas de la conquista de América y de la carta geográfica
utilizada por Colón.
En la imagen que sigue se muestra una foto del mismo monumento pero
visto desde atrás, en el que se aprecia el paisaje urbano que lo
rodea en la actualidad. En los años cincuenta la enorme glorieta
tuvo que ser reducida, abriendo amplios carriles para dar paso
directo a los automóviles, que formaban enormes congestionamientos
de tránsito al rodearla
La Glorieta de Colón en la actualidad.
Glorieta del Caballito.
En la misma dirección que indica la foto de
arriba, nos dirigimos hacia el norte para llegar a la que fue muy
famosa y popular Glorieta del Caballito, un verdadero símbolo que
servía como punto de referencia para ubicar una calle o una
dirección de la ciudad y que en la actualidad ya no existe.
En realidad Carlos IV que fue el Rey de España entre 1788 y 1808,
fue de personalidad indecisa y tuvo poca relevancia en su desempeño,
de tal manera que no tuvo
ningún significado en la historia de nuestro país y la razón por la
cual se ha conservado la monumental escultura ecuestre, es por su
valor artístico solamente.
En la siguiente imagen se aprecia una sección que corresponde
a una reproducción de mediana resolución, tomada del tomo II de la Memoria de
las Obras del Drenaje Profundo del Distrito Federal, en la que se muestra la
escultura de Carlos IV en su pedestal y rodeada por un enrejado en
el año de 1856, es decir unos 4 años después de la fecha en que fue trasladada a dicho lugar.
Esta reproducción del libro, está tomada de la litografía original
que es obra de Casimiro Castro.
Como ya mencioné al inicio de este trabajo la estatua del Caballito
marcaba el inicio del Paseo de Bucareli y es por ello que estaba
alineada con esa dirección y además de ello el Paseo de la Reforma
no existía, tal cual se aprecia en la imagen siguiente
La Glorieta del Caballito en 1856, marcaba el inicio
del Paseo de Bucareli.
En otra sección de este mismo sitio, bajo el
nombre de
Trotando con El Caballito, hablo con más detalle de la historia
de este monumento, mientras tanto baste saber que permaneció en
dicho sitio desde septiembre de 1852, hasta mayo de 1979 en que fue
trasladado a su sitio actual, en las calles de Tacuba, Plaza de
Manuel Tolsá, dentro del
centro histórico de la ciudad.
Pero no he querido seguir adelante sin antes mostrarles la siguiente
imagen, que a mi en lo personal me entusiasma mucho, quizá sea por
ser una recreación que pude hacer en mi computadora, pues en
realidad no existe tal cual la muestro y viene a ser la combinación
de tres imágenes distintas.
La primera de ellas que es excepcional, es una litografía de 1880 por
Casimiro Castro, que aparece en el sitio del Sistema de Transportes
Eléctricos del Distrito Federal, para mostrarnos como eran los
tranvías de tracción animal (de mulitas), que se utilizaban por
aquellos años. El sitio de STE,
101 Años de Transporte Eléctrico es muy recomendable que sea
visitado pues posee información histórica muy valiosa.
Sin embargo esta imagen, por alguna razón que desconozco, quizá por
falta de espacio o no considerarla importante, no alcanza a mostrar la estatua de Carlos IV, que para nuestra
descripción resulta imprescindible.
Como dije arriba, la imagen que poseo del mismo Casimiro Castro de
1856, si muestra el Caballito mas no al Paseo de la Reforma, que ya
aparece en la versión de 1880.
Por tal motivo utilizando la disposición física de la imagen de 1856 y una
imagen de mejor calidad de la estatua ecuestre que tomé de una
tarjeta postal, se dio lugar a la siguiente versión que, con todo
respeto,
modifica la litografía de Casimiro Castro de 1880 y nos deja ver tanto la
estatua ecuestre de Carlos IV como el inicio del que fuera Paseo de Bucareli.
Esta imagen es mucho más nítida y colorida que la anterior y nos
muestra con bastante claridad la existencia de un incipiente trazo
del Paseo de la Reforma y al fondo el Castillo de Chapultepec y las
Lomas de Tacubaya. Del lado derecho aparece la Plaza de Toros del
Paseo Nuevo y dos extraordinarios tranvías de mulitas y del lado izquierdo se aprecia el
inicio del que fuera Paseo de Bucareli o Paseo Nuevo.
Recreación parcial por computadora de
la litografía de Casimiro Castro de 1880, para poder mostrar la estatua de
Carlos IV y el inicio del Paseo de Bucareli.
Haga click aquí para
ver la imagen ampliada.
Dentro de los 127 años que la estatua del
Caballito permaneció en dicho sitio, posiblemente
los de su mayor lucimiento fueron los del inicio del siglo XX en que
Don Porfirio convirtió en realidad la concepción original del Paseo
de la Reforma, ya que definía el inicio
del bellísimo boulevard.
En la siguiente imagen se aprecia, con poca definición de la foto,
el lucimiento de la extraordinaria obra de Manuel Tolsá, con la
vista al fondo de la estructura abandonada del que nunca fue Palacio
Legislativo, a la derecha el antiguo palacio de Don Ignacio de la
Torre y Mier y a la izquierda el inicio del Paseo de la Reforma.
La Glorieta del Caballito por el año de 1920
Para el año de 1979 en que fue trasladada la
escultura ecuestre de Carlos IV a su sitio actual, la antigua
glorieta del Caballito, desapareció para siempre y fue substituida
por una intersección de importantes avenidas, controlada por
semáforos. Sin embargo el símbolo del Caballito no desapareció del
todo, pues se pidió al escultor Sebastián que desarrollara un
proyecto de lo que sería el nuevo Caballito. En la siguiente imagen
pueden ver en detalle la escultura de tipo modernista que la gente
ha dado en llamar el Caballote y que en cierta forma substituyó la
escultura ecuestre, pero que se localiza en una de las esquinas y no
al centro de la intersección de avenidas.
El Caballito de Sebastián ocupando una esquina del
crucero que alguna vez fue la primera glorieta del Paseo de la Reforma.
El nuevo Caballito se encuentra en la confluencia
de la Avenida Juárez y la Avenida Bucareli con el Paseo de la
Reforma, mide alrededor de 28 metros y está construido de placas de
acero recubierto con esmalte acrílico, permanece en ese sitio
desde 1992 y su autor es el escultor chihuahuense
Sebastián, cuyo verdadero nombre es Enrique Carbajal.
Glorieta
de Simón Bolivar.
La Glorieta del Caballito
durante mucho tiempo marcó el punto de inicio del Paseo de la
Reforma, hasta el año de 1964, en que se inauguró la tercera etapa,
ampliándolo hacia el norte en una extensión cercana a los 2.6 Km. y
agregándole tres nuevas e importantes glorietas.
Por el momento no poseo fotos de la glorietas tal cual se encuentran
en la época actual, pero les mostraré la imágenes que corresponden
con la época en que fueron inauguradas.
Continuando hacia el norte y después de cruzar la Avenida Ribera de
San Cosme, la que sigue es la Glorieta de Simón Bolívar, que se
encuentra en la intersección de las calles de Violeta, Pedro Moreno
y Soto.
En la siguiente imagen pueden ver del lado derecho la escultura
ecuestre del Libertador Simón Bolívar cuando se encontraba en
proceso de ensamblaje y del lado izquierdo el pedestal y la
escultura tal como quedaron en la glorieta que he mencionado.
La Glorieta de Simón Bolívar, a
la derecha la estatua en proceso de ensamble
La escultura ecuestre de
Simón Bolívar fue donada al pueblo de México por la República de
Venezuela y es una réplica en bronce de la escultura original
realizada por Pietro Canónica en 1934. Esta magistral pieza
escultórica se vació en Roma en la Fundición Bruni el 31 de marzo de
1962. Sin embargo y sin poder confirmarlo todavía, fue enviada a
México hasta 1976 y fue ensamblada por el Departamento del Distrito
Federal cuando el Arq. Joaquín Alvarez Ordoñez ocupaba la Dirección
de Obras Públicas. Aparentemente fue inaugurada el 23 de junio de
1976.
Glorieta del General San Martín.
Continuando hacia el norte la
siguiente es la Glorieta del General José de San Martín, que se
encuentra ubicada en otra conflictiva intersección entre el Paseo de
la Reforma, el Eje Central Lázaro Cárdenas y las calles de Rayón.
Para poder dar circulación continua al Eje Central se construyó un túnel y
en la parte superior se conservó la glorieta del Paseo de la Reforma
en donde se encuentra este monumento.
En la siguiente imagen aparece la escultura y su pedestal.
La escultura ecuestre del Gral. José de San Martín.
Esta escultura pertenece al libertador del pueblo
argentino el General
José de San Martín y fue inaugurada el 12 de febrero de 1973.
En la placa conmemorativa se lee lo siguiente:
"El pueblo de México, erige este monumento al libertador José de San
Martín para perpetuar la memoria del prócer y como expresión de la
fraternal amistad que lo une al pueblo argentino".
Glorieta de Cuitláhuac.
Y la última que pertenece al
Paseo de la Reforma es la Glorieta de Cuitláhuac (existe otra
glorieta de la Avenida Cuitláhuac que no pertenece al Paseo de la
Reforma) en la cual se construyó un monumento a Cuitláhuac, el
penúltimo emperador azteca.
La Glorieta de Cuitláhuac en el Paseo de la Reforma
Norte.
Este monumento tiene un basamento piramidal que
fue obra del Arquitecto Jesús Aguirre, mientras que la escultura fue
realizada por el famoso escultor mexicano Ignacio Asúnsolo, quién
realizó su obra en bronce mostrando a Cuitláhuac en pie y en actitud
desafiante. Este monumento fue inaugurado el 21 de noviembre de
1964, por el presidente Adolfo López Mateos al mismo tiempo que la
ampliación norte del Paseo de la Reforma