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LA HISTORIA DE UN VOTO ... Y ALGO MAS
Segunda Parte: 1971-2000

Con "M" de México
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Autor:
Ing. Manuel Aguirre Botello
Julio, 2000

 

 

 

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Ing. M. Aguirre

 

  HISTORIA DE UN VOTO, Parte 2
  ECHEVERRIA ALVAREZ
  LOPEZ PORTILLO
  DE LA MADRID HURTADO
  SALINAS DE GORTARI
  ZEDILLO PONCE DE LEON
  CONCLUSIONES
  Primera Parte 1940-1970
  Tercera Parte, Lo que Pudo Ser
  Última Parte, 6 Años de Fox
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REDES SOCIALES
  
 
 

Las primeras dos partes de este trabajo se escribieron en el año 2000 y se dedicaron a mi hija Maribel, con el fin de ayudarle a disipar sus dudas de porqué decidí votar  por Vicente Fox. Sin embargo el contenido puede ayudar a muchos jóvenes que no les tocó vivir los períodos sexenales que aquí me permití analizar, de acuerdo a mi experiencia muy personal.

 

Esta larga etapa de crecimiento, 1941-1970, se dio con gobiernos emanados del PRI  que en cuatro sexenios consecutivos multiplicaron el crecimiento del país por 4.25 veces, es decir 425%.
Es por eso que en aquellos años y como lo dije antes, algunos, o muchos quizá, estábamos de acuerdo con las políticas gubernamentales.
En mi caso lo estuve hasta la salida de Díaz Ordaz, a pesar de su testarudez, porque lo que sucedió después, fue en realidad el inicio de la crisis que vivimos hasta nuestros días.  La inconcebible llegada al poder del nefasto de Luis Echeverría ...

ECHEVERRIA 1970-1976.-
Cuando en un negocio pequeño como el nuestro, sentíamos hasta 1970 que nuestro gobierno nos respaldaba y reconocía nuestro esfuerzo de estar creando 40 o 50 fuentes de trabajo que sustentaban a un número equivalente de familias, es seguro que quién dirigía aquella empresa se sentía un poco orgulloso de estar colaborando con su granito de arena al crecimiento de nuestro país.

Sin embargo con la llegada de Luis Echeverría  al poder, se acabó con aquel sentimiento y vino a crear una fuerte pugna entre la clase empresarial y sus trabajadores. Echeverría descalificó la política económica que había prevalecido por 12 años, aduciendo un inequitativo reparto de la riqueza y que por lo tanto, enarbolando la supuesta bandera de la "justicia social" iba a reivindicar a los trabajadores. Lo único que propició fue un gobierno populista y demagógico, con un terrible despilfarro en el gasto público y el inicio de la carrera ascendente del endeudamiento y la inflación

Nosotros en MyM, para 1969 habíamos hecho los planes de construir nuestro local propio que incluía espacio para Oficinas, Tienda y Bodega de Materiales, con una previsión de crecimiento en 2 pisos más para oficinas técnicas, pues nuestra meta a la larga era convertirnos en una compañía consultora, que se dedicara más al proyecto que a la construcción.

En 1971, quince años después de haber fundado nuestro Taller de Embobinado,  nos cambiamos al nuevo edificio y empezamos de inmediato a vivir la espantosa política populista del nuevo régimen. Todos nuestros planes se fueron viniendo abajo y en verdad muy pronto perdimos el entusiasmo por crecer y tener un mayor número de trabajadores y empleados.



No nos faltó el trabajo, es cierto, porque el gobierno gastó mucho dinero de manera desordenada, pero al menos en mi sentir personal, ya no se percibía seguridad y por el contrario había mucho temor de que el gobierno acabara por socializar la economía de manera absoluta.

La pugna entre los grandes empresarios y Echeverría fue muy marcada, pues imagino que ellos al igual que a mí me sucedía, temían ser desplazados o intervenidos en sus áreas de trabajo. En esos años y como respuesta a la política populista de Echeverría nació el Consejo Coordinador Empresarial, que aglutinó a las principales asociaciones de empresarios y que servía como un escudo de defensa de la iniciativa privada contra las acciones del gobierno. También por esos días, en 1973 y de manera misteriosa y no aclarada fue asesinado uno de los más grandes empresarios regiomontanos el Sr. D. Eugenio Garza Sada. Echeverría tuvo el descaro de asistir a su sepelio.

La época de la inseguridad, los asesinatos y los secuestros había dado principio, gracias a la política populista de Luis Echeverría.

La inflación fue desbocándose año tras año y para contrarrestarla el gobierno decretaba aumentos de salarios de emergencia en ocasiones hasta 3 veces en un año. Aquello era ya el principio del fin.

Para 1976 el diferencial de inflaciones de México comparado con Estados Unidos era muy considerable y  por lo tanto nuestro peso estaba sobrevaluado por arriba de un 35%. Lo que tenía que pasar, pasó y para el 31 de agosto de 1976 el Banco de México se retiró del mercado de cambios y nuestra moneda quedó en flotación, determinando su valor por la oferta y la demanda. En el primer día el tipo de cambió pasó de 12.50 a 20.60 pesos por dólar

El largo período de estabilidad monetaria había terminado.

La "justicia social" prometida nunca la vimos y en 6 años Echeverría no hizo otra cosa que hacer crecer la economía a mucho menor ritmo que el sexenio anterior, bajando el crecimiento acumulado del 49% del sexenio anterior al 34%, pero además, con una inflación descontrolada, 137% en el sexenio, que a final de cuentas es el peor impuesto que se le impone a un pueblo, pues lo empobrece en grado superlativo Por si fuera poco  la deuda externa había pasado de 4,262 millones de dólares en 1970  a la estratosférica  suma de 19,600 millones de dólares para fines de 1976. UN ENDEUDAMIENTO DEL 360% TAN SOLO EN SEIS AÑOS. La inflación en 1976, último año de gobierno, llegó al 27.2%  y el tipo de cambio  se incrementó en 76%.

La característica del sexenio habrá sido el excesivo y marcado abuso del populismo demagógico aunado a un absurdo deseo de estatizar la economía, pues para entonces el Estado ya era "dueño" de 272 empresas y organismos descentralizados, la mayor parte de ellos muy mal administrados y arrojando por lo mismo un alto déficit de las finanzas del gobierno federal, que se financiaba con préstamos o bien activando la "maquinita de hacer dinero" sin respaldo.

Para aquel entonces ya sabíamos quién era el sucesor en la presidencia del país, pues las elecciones habían sido en julio de 1976, poco antes de la devaluación y ya desde tiempo atrás con tristeza habíamos visto que el elegido por Echeverría había sido su amigo José López Portillo, que tomaría posesión el 1o. de diciembre.

Una vez más estábamos viviendo el inicio de una gran tragedia para nuestro país, era a todas luces una selección equivocada.  Y si digo selección  es porque la elección había sido una farsa, los demás partidos ni siquiera habían presentado candidato.

Seis años de ajetreada política populista habían terminado con la estabilidad económica de nuestro país, pero no conforme con ello Echeverría,  que ya había expropiado 70,000 hectáreas  de fértiles tierras de riego en los Valles del Río Yaqui y el Río Mayo de Sonora, arengaba a los campesinos a defender sus derechos y sin que nosotros, los ciudadanos comunes y corrientes lo comprendiéramos, pues había ya un presidente electo, les expresaba que no se preocuparan y que continuaría visitándolos aún después de dejar el poder.

Esos últimos meses de 1976, como suele suceder por un bache de nuestra Constitución que crea un vacío de poder, fueron  terribles para nuestro país. Una ola de rumores corrían de boca en boca, desde que Echeverría se convertiría en otro Plutarco Elías Calles iniciando un nuevo maximato, hasta que estábamos a punto de convertirnos en un país socialista al dar Echeverría un golpe de estado.

La verdad es que yo tenía mucho temor. Ya no me importaba nada, ni mi país, ni mis trabajadores, ni lo que tenía, si algo así sucedía yo me salía del país con mi familia.

Así como yo, habíamos muchos y para irnos necesitábamos dólares. ¡Había que comprarlos... !

Hoy cuando lo veo claramente en mi pasado, que tristeza me da, nuestro país se estaba haciendo pedazos, como siento en verdad que haya sucedido así.

Por esos días en una actitud valiente y dirigido claramente a Echeverría, salió en Excélsior un cartón denominado "Tú". Ustedes lo pueden ver enseguida (anexo) y al leerlo podrán darse cuenta de lo que nuestro presidente (con minúscula) estaba haciendo con nosotros los mexicanos.

La primera vez que lo leí, después de cada párrafo, mi mente mostraba acuerdo y  yo asentía con la cabeza pensando: -Que razón tiene Quezada",  pero cuando llegué al final y me di cuenta que lo allí escrito eran palabras de Abraham Lincoln, digno Presidente de los Estados Unidos, que luchó por la libertad de los esclavos del sur y finalmente dio la vida por ellos, pues fue asesinado; me quedé verdaderamente perplejo, que razón tuvo al escribir aquello. Hacía más de 100 años que estaban allí sus palabras y  para entonces Abel Quezada, (un genio) las aplicaba con muy exacta precisión a lo que estábamos viviendo entonces. ¡Ni más, ni menos!

Aunque ya era demasiado tarde para que Echeverría recapacitara, el daño ya estaba hecho, decidí recortar ese cartón y guardarlo entre mis recuerdos. Hoy ustedes tienen la oportunidad de verlo y vale la pena, pues lo que dice sabemos que es aplicable en cualquier tiempo y en cualquier caso.

Abel Quezada fue un ilustre mexicano, caricaturista y escritor reconocido internacionalmente, que por desgracia ya falleció.

Recientemente recibí de Sergio (no tengo más datos) una aclaración pertinente y que reproduzco a continuación:

 "
También me voy a permitir hacer una corrección en cuanto a una cita que aparece, supuestamente, de Lincoln, que más bien fue el error del caricaturista Abel Quezada, y es que el discurso de los "10 cannots" (10 no puedes) es de la autoría de William J.H. Boetcker, publicado en 1916."

He corroborado lo que me indica Sergio y efectivamente tiene razón, aunque según parece Abel Quezada no ha sido el único que cometió la equivocación, pues con frecuencia dichos párrafos son atribuidos a Lincoln, incluso en USA.

 

Ahora que hemos llegado a éste punto, ya mis hijos y sobrinos y algún otro despistado que haya llegado hasta aquí, sabrán bien cuando dejé de apoyar a los gobiernos del PRI.

Si, Maribel esa era la época en que te decía que mejor iba a votar por "El Gallito", no porque supiera quienes eran ellos, simplemente porque me sentía defraudado del PRI. No imagino con claridad lo que pensaría don Antonio Ortiz Mena, que para esa época ya era Director del BID (Banco Internacional de Desarrollo). Es muy probable  que estuviera de acuerdo conmigo.

Echeverría con su "eslogan" de ARRIBA Y ADELANTE, nos dejó a todos los mexicanos viendo para ARRIBA como subían los precios y ADELANTE al horizonte, con una terrible incertidumbre. 

Fue tan terrible el impacto que tuvo en mí la política populista de Luis Echeverría, que los planes que teníamos de crecer en nuestra empresa MyM fueron desechados para siempre. Para 1977, que marcaba el inicio del sexenio de López Portillo, ya habíamos tenido que cerrar la tienda de materiales eléctricos, entre otras cosas por la inseguridad que existía desde entonces y además construimos otras oficinas más pequeñas y adecuadas al tamaño de empresa que deseábamos  en la Av. Barras 30 de la Colonia Lindavista. Solamente 6 años habíamos utilizado el edificio de Río Consulado que con tanto esfuerzo se había construido en 1970.




LOPEZ PORTILLO 1976-1982.-
Con la llegada de José López Portillo a la Presidencia "elegimos" al mejor..., si claro, estoy diciendo que elegimos al mejor "ACTOR" que en toda la historia ha tenido nuestro país, aunque después hubo otro que le compitió bastante bien.

No hubo maximato, Echeverría se fue a formar su Centro de Estudios Económicos del Tercer Mundo, (vaya forma de tirar el dinero) pero eso sí, López Portillo fue una versión corregida y aumentada del predecesor.

Casi un rey, todas las decisiones se tomaban en la presidencia....... y con el estómago no con la razón. Algún periodista escribió que López Portillo convirtió a su gobierno en “una corte palaciega, aristocratizante y rumbosa empeñada en un afán de enriquecerse hasta proporciones de escándalo”. Sus principales características fueron la corrupción, la frivolidad y el nepotismo.

Le apostó al petróleo, que no era mala idea, pero si evidente para la gente pensante, que era ya muy fuera de tiempo.

Quiso que México se convirtiera de importador neto de petróleo y derivados, que ya éramos para entonces, en un exportador de los primeros del Mundo.
Quiso hacerlo de la noche a la mañana, sin analizar el costo y el posible beneficio.
Como no teníamos dinero para hacerlo a ese ritmo, se dedicó a pedir prestado a todos los países de la Tierra y si hubiera sido posible... también del Universo.
Nos prestaban en especie y nos llegaban equipos, materiales y maquinaria que se amontonaban y se echaban a perder en los muelles de nuestros puertos.
Y cuando estuvimos listos con plataformas, oleoductos, muelles y producción. ¡Oh sorpresa!

LOS PRECIOS DEL PETROLEO EMPEZARON A BAJAR.

Una vez más estábamos llegando tarde al reparto de la riqueza, seguíamos siendo el país del "mañana".

Nuestro primer ACTOR, nos había dicho que debíamos  "prepararnos para la abundancia", era increíble, según él ahora ¡Éramos Ricos!
Nuestro primer ACTOR, había dicho: -O nos pagan el gas al precio que nosotros fijamos, o en el caso contrario ¡mejor lo quemamos!-
Nuestro primer ACTOR, había dicho: "Defenderé nuestro peso como perro".

Sin embargo la realidad fue muy otra,  nuestra economía ficción iba nuevamente en picada. Por otros seis años (ya estábamos a punto de cumplir La Docena Trágica), la inflación había continuado galopando, seguramente como un vívido recuerdo de aquel día que el candidato, José López Portillo, tuvo la ridícula idea de entrar a caballo y a pleno galope con toda su comitiva, para encabezar un mitin de campaña en un pequeño poblado de la república.

Como digo, en ese sexenio la Inflación galopó a un increíble y desconcertante ¡459%!. Pero además el tipo de cambió se fue a las nubes al pasar de 22 pesos por dólar hasta 150 pesos por dólar o sea que creció un ¡582%!

Para no quedarse atrás la Deuda Externa pasó de 19,600 millones de dólares en 1976 a la inconcebible cifra de ¡58,874 millones de dólares! , se calcula que dicha cifra equivaldría hasta un ¡90% del PIB! de ese año y representó un crecimiento del  200% en el sexenio.

No todo había quedado allí, la fiebre estatizante de López Portillo lo había llevado a comprar una gran cantidad de empresas quebradas, que ahora sumadas a las 272 que le entregó Echeverría, daban la increíble cantidad de ¡1155 empresas estatales y paraestatales!

¿Y que pasaba con MyM para entonces?  Las cosas parecían haber llegado al límite de lo soportable, al menos en lo referente a tener que trabajar en una economía de precios ascendentes a la cuál no acabábamos de acostumbrarnos. Ya Echeverría había iniciado la carrera de precios desde 1971, pero ahora en los últimos dos años de López Portillo la situación era muy crítica.

Después de 1981 preferimos no volver a contratar ningún trabajo con el IMSS, pues el riesgo que se corría era muy alto, dado que para entonces dichos trabajos se otorgaban por concurso y las cláusulas de ajuste de precios, a partir de aquel entonces tan populares, no funcionaban adecuadamente y actualizar precios era una verdadera odisea.

Mi Papá, la otra EME del negocio, ya para entonces se había vuelto a jubilar, pues aunque parezca increíble, para 1982 habían pasado ya 25 años de que se fundó el Taller Eléctrico MyM en 1957 y él obtuvo una segunda, pequeña pero al fin pensión, del IMSS y había dejado la empresa, para radicar en Cuernavaca con mi Mamá.

Sí había mucho trabajo, pues el "boom" petrolero había detonado el crecimiento económico, pero para entonces decidimos trabajar solo para la iniciativa privada, que en su mayor parte era el Grupo Modelo.

Para fines de 1982, se acercaba ¡por fin! la salida de López Portillo y la llegada de su sucesor que sería Miguel de la Madrid. Todos deseábamos que pasaran pronto los días y que nuestro primer ACTOR en su último Informe de Gobierno, diera de manera natural un informe de la crítica situación económica y se fuera a descansar antes de tomar alguna más de sus arrebatadas decisiones, pero nuestros fervientes deseos no se cumplieron y por desgracia no fue así......

En un "dramático” último informe de gobierno, quizá más por llamar la atención, pues para esos días nadie lo tomaba en cuenta,  López Portillo tuvo a bien decretar la estatización de la Banca Nacional y establecer además un régimen de control de cambios.

Eso era lo único que nos faltaba para acabar de arruinar la economía del país; sin embargo mediante excepcional pieza oratoria, hizo gala de sus grandes dotes de primer ACTOR y derramando lágrimas ante el micrófono  haciéndonos creer que en verdad había sido una víctima de los banqueros "vende patrias", saqueadores del país, tomó una más de sus arrebatadas decisiones de muy graves consecuencias en los años subsiguientes y actuales.

Nunca he apoyado a los banqueros, pero pienso que lo sucedido en 1982, fue más la culpa del Gobierno, por haber permitido que la economía llegara hasta ese extremo de inestabilidad,  propiciando la fuga masiva de capitales en dólares a los bancos del extranjero, (encabezada por Durazo, Hank González y otros muchos funcionarios públicos) que a la falta de nacionalismo de los empresarios y banqueros.

Hasta donde entiendo las arcas nacionales habían quedado vacías, la reserva de divisas en moneda extranjera estaba prácticamente agotadas y por lo tanto el país estaba a punto de declarar la "moratoria" de pagos al extranjero.

Aunque a muchos no les llamaba la atención ver y escuchar los Informes de Gobierno, yo tenía la costumbre de seguirlos con cierto cuidado y más para esta ocasión en que la situación del país era tan crítica y confusa. Por tal razón aquella ocasión prendí mi televisión pequeña, que entonces tenía sobre el escritorio de mi oficina de Barras 30 y con toda mi atención me puse a escuchar aquel histórico informe, como decía mas arriba todos queríamos que terminara sin sobresaltos, dejando el camino abierto para que tomara posesión el siguiente mandatario.

Debo reconocer que aquel hombre, a pesar de que yo no comulgaba con sus ideas de estatizar la economía y tomar decisiones sin previo consenso,  me había ido envolviendo con su discurso y a tal grado que cuando terminó llorando en verdad me conmovió.  Un grito desgarrador culminó su discurso y refiriéndose a los banqueros dijo “Ya nos saquearon, ¡No nos volverán a saquear!

Cuando salí de la oficina para ir a comer a la casa estaba tan confundido y hasta cierto punto convencido de que aquello era lo mejor para el país, que en cierto momento me dije: -épale pues que te pasa...... no te das cuenta que lo que está haciendo va en contra de tus principios fundamentales-  y fue entonces cuando desperté y me di cuenta de lo terrible de aquellas medidas. No conforme con haber llegado a 1155 empresas propiedad del gobierno, ahora se iba sobre los bancos. En verdad que eso era terrible,,,   

DE LA MADRID 1982-1988.-
En esa crítica situación el primero de diciembre de 1982, tomó posesión como nuevo presidente Miguel de la Madrid Hurtado, que hasta donde yo supe, y aparentemente no fue informado previamente de la decisión de López Portillo de estatizar la Banca y declarar el Control de Cambios, pero claro, en su discurso de toma de posesión no dijo una sola palabra.

Sin embargo no dejó de mostrar su auténtica preocupación por la situación que se vivía, cuando expresó: “No permitiré que el país se me deshaga entre las manos”

Hablar mucho de Miguel de la Madrid es imposible, pues para mi personal punto de vista su mandato fue gris, por no decir que negro y sus actitudes fueron tibias.

Es cierto, heredó un país en la más completa ruina, sin divisas en la reserva, con inflación galopante, endeudado hasta la máxima expresión y con la industria petrolera rumbo a la quiebra por los bajísimos precios del petróleo de exportación.

La Banca había dejado de ser mixta, pues no conforme con los bancos que ya eran del gobierno desde antes de septiembre de 1982, como Banco del Atlántico y Banco Mexicano, ahora López Portillo había estatizado los restantes.

El ridículo e imposible “control de cambios” de un país que tiene 3000 Km. de frontera con Estados Unidos pesaba mucho sobre la economía del país. 

Su Secretario de Hacienda don Jesús Silva Herzog recorría el mundo como embajador itinerante, suplicando a los bancos privados, a quienes se les debían mies de millones de dólares, que por favor (y casi de rodillas) le renegociaran las deudas. ¡Era en verdad una vergüenza!

Durante 26 meses, más de 2 años, México no recibió un solo crédito internacional. Nadie creía en nosotros.

Pero eso no fue todo, para 1985, el 19 de septiembre de 1985, un terrible sismo bamboleó la orgullosa capital de la República, derrumbando cientos de edificios y matando a miles de personas.

Era lo único que faltaba para terminar de desmoralizar a nuestro “todopoderoso” primer mandatario, pues al contrario de lo que el pueblo habría esperado  de la Madrid nunca apareció para apoyar a su pueblo en desgracia. Más hizo nuestro “medio” compatriota Plácido Domingo que nuestro “presidente” de la República.

Desde un principio se dio por vencido para controlar la inflación que verdaderamente nos estaba asfixiando y dejó que alegremente siguiera cabalgando y empobreciendo al ya de por sí, empobrecido pueblo.

¿Y el tipo de cambio? Muy bien gracias.  También galopando alegremente (deslizándose como se decía entonces) al ritmo de la inflación. Vean la evolución de la inflación y el tipo de cambio en su período:

Año 1983 1984 1985 1986 1987 1988 Acumulado
Inflación 90.9% 59.2% 63.7% 105.7% 159.2% 51.7% ¡¡ 3710% !!
Tipo de Cambio 197.45 250.0 475.0 924.0 2209.7 2281.0 ¡¡ 1421% !!

Que opinión se puede tener de un presidente, cuando aprecias (o desprecias) los resultados anteriores, sino es de la más completa reprobación. Tan sólo baste decir que en tres sexenios consecutivos, el poder adquisitivo del salario mínimo vigente había disminuido hasta en un 53%, comparado con el del año 1970. Esto significa que un salario mínimo de 1988, compraba solamente el 47% de lo que compraba en 1970. En verdad...¿Esa era la justicia social a la que quería llegar Echeverría?

De la Madrid tuvo muy pronto que dar marcha atrás en el control de cambios y como digo arriba, dejó que nuestro peso se fuera deslizando de manera estrepitosa, algo que claro, era inevitable si no se había hecho absolutamente nada para controlar la inflación.

Pero también, a final de cuentas, dio las facilidades para crear la Banca Paralela, pues dejó que la iniciativa privada conservara y administrara las Casa de Bolsa y la gente  mostró  más confianza en llevar su dinero con ellos, que con la banca del estado.

Todavía faltaba un “chicotazo”  más a la endeble economía de las familias de clase media, el famoso “boom” de la Bolsa de Valores en 1987, que llevó a miles de pequeños ahorradores a invertir su dinero en acciones de bolsa. El auge de la bolsa era tan impresionante que no conformes y sin nadie que les hubiera asesorado o prevenido del riesgo que corrían, muchos pequeños inversionistas vendieron sus casas,  para invertir el dinero en acciones ganadoras.

Esa fue la época en que más que ver las noticias en la tele, la gente esperaba saber cuanto habrían subido sus acciones en la sesión de la bolsa de valores del día.

Fue una terrible injusticia y una vez más miles y miles de personas perdieron sus ahorros y sus casas, cuando la Bolsa, como suele suceder, cayó de manera inesperada.

Nadie, ni el gobierno, ni las propias Casas de Bolsa advirtieron a los inexpertos inversionistas del grave riesgo que corrían.

Así penosamente fue llegando al final, el gris sexenio de Miguel de la Madrid  y salvo el hecho de haber “entendido” que el gobierno tenía que irse desprendiendo del terrible lastre que formaban las empresas estatales y la necesidad de afrontar la apertura comercial, impulsando poco a poco las exportaciones y permitiendo las importaciones de productos, así como la entrada de México al sistema GATT, muy poco fue lo que dejó este triste sexenio.

Para colmar los fracasos, las elecciones para nuevo presidente de la República fueron corruptas y fraudulentas, por primera vez en la historia del PRI, se puso en duda seriamente que su candidato Carlos Salinas de Gortari hubiera ganado la cantidad de votos necesarios para demostrar su mayoría. Véase más arriba la gráfica del Diario Reforma. El sistema de cómputo, manejado por Manuel Barttlet y sus secuaces sorpresivamente dejó de funcionar, mientras se hacían los acomodos necesarios para favorecer a Salinas.

El monolítico Sistema estaba empezando a caer, ya no era sostenible. Los mexicanos ya no lo aceptábamos más.

Pero que fue lo que pasó con aquella pequeña empresa, MyM , que había nacido con tanta ilusión y confianza en el futuro de nuestra Patria ... Pues nada, ...  MyM se acabó.

Muchas razones acabaron con ella, pero quizá la de más peso fue ver como a final de cuentas, nuestro país ...“sí se nos deshizo entre las manos”.

Esos acontecimientos nacionales tuvieron influencia de manera directa, pero es interesante observar que también la tuvieron de manera indirecta.  Pero vayamos viendo como fue aquello:

Había comentado que en 1981 decidimos no trabajar más para dependencias del Gobierno Federal, por el terrible riesgo que entrañaba sostener precios en una economía que corría a grandes zancadas hacia la hiperinflación. Pues bien 1982, confirmó mis sospechas y ya hemos visto como nuestro país se vino abajo en la que parecía ser hasta entonces, la peor crisis económica de nuestra historia.

Sin embargo nuestro negocio estaba sólidamente cimentado, no debíamos un solo centavo, teníamos dos excelentes trabajos, Cebadas y Maltas y Cervecera del Trópico del Grupo Modelo y posiblemente el mayor número de trabajadores de nuestra historia, que sobrepasaban los 100. Además la empresa era dueña del edificio de 5 pisos, sobre la rama norte-oriente del Circuito Interior.

No podíamos decir que aquellas obras fueran de las mejor pagadas, pero si que eran muy importantes y en el caso de Cebadas y Maltas habíamos hecho todo el proyecto y diseño general, que era enorme pues incluía una subestación de acometida de 115 KV. y después toda la obra eléctrica interior. 

Después de 12 años de vivir dentro de una economía nacional de pura ficción, me había visto obligado a convertirme en algo así como Ingeniero Administrador y dejar atrás la ingeniería eléctrica, que era realmente mi profesión. Así que para fines de 1982, veía con suma desconfianza el futuro de nuestra empresa, dudaba que terminados los trabajos que menciono quizá en 1983 o principios de 1984, encontrara con facilidad nuevos clientes.  Para nadie era secreto saber que lo primero que se cae durante una fuerte crisis es la industria de la construcción, pero no era solo eso, pues bien sabía que cuando había fuertes crisis de trabajo, las grandes empresas constructoras no dudaban en invadir los nichos que en condiciones normales no eran de su interés y que correspondían a empresas usualmente, de nuestro nivel. 

Pero además la salud no andaba muy  bien, me había subido bastante la presión arterial en ese mismo año y los medicamentos ni me curaban y hacían que me sintiera peor, cada llamada de teléfono en la que recibía alguna noticia desagradable, inquietante o imprevista, que eran tan frecuentes en aquella época, como por ejemplo que no saldría el cheque prometido, hacía que me sintiera mal. Esa era una razón importante que debía de evaluar también.

Por otra parte nuestra gran ciudad se había vuelto sumamente peligrosa, mis hijos estaban creciendo y sentía que no era el mejor sitio para que estudiaran sus carreras profesionales. Y así hubo varias razones más que inclinaban la balanza hacia el abandono de la ciudad de México, como era la terrible contaminación y el estrés permanente del tránsito capitalino y los asaltos.

Para principios de 1983 ya habíamos tomado la decisión, era mejor retirarse del negocio en ese momento cuando todo marchaba muy bien y después salir de México. Elegimos a la ciudad de Querétaro como punto de residencia, sin embargo no fue hasta fines de aquel año cuando realmente dimos los pasos necesarios para salir y después poco a poco, como fueron terminándose las obras que teníamos en proceso, con mucha tristeza y paulatinamente fuimos  dando de baja el personal. Algunos de ellos ya habían cumplido los 20 años trabajando con nosotros.

Para agosto de 1984 ya estábamos radicando en Querétaro y aunque MyM no murió por ser propietaria del edificio, jamás volvió a construir nada desde aquel año. Tristemente se acabó.


SALINAS DE GORTARI 1988-1994.-
Hablar de la llegada de Salinas de Gortari (la hormiga atómica como decía mi papá) al poder, es un poco difícil en la actualidad, pues lo hemos culpado de todos y cada uno de los males que nos aquejan actualmente. Y es muy probable que así sea, sin embargo cuando comparo el sexenio de López  Portillo con el de Salinas, encuentro grandes diferencias. El primero no dejó nada, salvo el país en ruinas, Salinas al igual que de la Madrid al menos dieron algunos pasos importantes para corregir los graves errores de la estatización de la economía.

Salinas abrió la economía del país y dio paso a las grandes empresas que trajeron capitales, nuevas tecnologías y fuentes de trabajo. Salinas concretó la firma del TLC y hasta fines de 1993, casi todos le reconocíamos grandes méritos.

El primero de enero de 1994, todo cambió y a partir de ese momento cometió gravísimos errores, el paso del tiempo nos dará la oportunidad de juzgarlos mejor. Vean en este mismo sitio "La Ruta de la Crisis 1994"

ZEDILLO PONCE DE LEON 1994-2000.-
El caso de Ernesto Zedillo  Ponce de León es cosa aparte, al igual que Miguel de la Madrid tomó el poder en un momento de grave crisis en el país y todo lo que muy hábilmente le había ocultado Salinas acabó por explotarle entre las manos. Esto dio lugar a la más grave crisis económica que ha vivido nuestro país en toda su historia. Dicha crisis por el contrario de otras alcanzó a todos los sectores de la población.

Pero la diferencia, si comparamos con  lo que hizo de la Madrid en su sexenio, fue que Ernesto Zedillo logró sacarnos de la crisis de la manera más rápida posible, bajando poco a poco la inflación y controlando de manera inteligente el tipo de cambio, para desembocar en el último año de su sexenio, con una economía fuerte y relativamente sana, lo que nos ha permitido tener una transición tranquila y sin sobresaltos.

Recuérdese que además tuvo que sortear el rebote de las crisis económicas del Lejano Oriente (Japón y los Tigres Asiáticos) y la de Brasil en Sudamérica.

Finalmente, culminó la reforma electoral convirtiendo al IFE en organismo autónomo e independiente del Poder Ejecutivo Federal y en las elecciones de 1997 y del 2000 que fueron en extremo limpias y tranquilas se le dio el triunfo a la oposición. En ambos casos reconoció de inmediato los triunfos tanto de Cárdenas en el D.F. como de Fox  en nuestro país

CONCLUSIONES:
Para quienes hayan seguido el hilo de este escrito, si es que tuve éxito en explicarlo, habrán entendido que la idea fue demostrar que un gobierno no necesariamente tiene que ser bueno porque es o no es del PRI o de cualquier otro partido. Un gobierno es bueno cuando la cabeza y sobre todo los hombres clave de su equipo lo son también.

Vimos como durante 5 sexenios consecutivos desde Manuel Avila Camacho en 1941 hasta el final de Díaz Ordaz en 1970, nuestro país tuvo 30 años de crecimiento sostenido, inflación controlada y muy bajo nivel de endeudamiento con el exterior. Con gobiernos del PRI, durante este largo período el crecimiento del país fue del 535%, es decir crecimos 5.35 veces en 30 años.

Sin embargo durante 5 sexenios consecutivos desde Luis Echeverría en 1971 hasta el final de Ernesto Zedillo en 2000, nuestro país se caracterizó por la inestabilidad, la inseguridad, la desconfianza y el riesgo imprevisible, la inflación galopó alegremente y el endeudamiento se volvió asfixiante. También con gobiernos del PRI en este período crecimos un 185%, es decir apenas 1.85 veces en 30 años.

Todo esto confirma lo dicho arriba, pero además demuestra que la falta de democracia real, nos impedía a los ciudadanos poder decidir quién nos gobernara y los gobiernos sucesivos de un mismo partido, buscaban siempre la manera de ocultar los errores cometidos por el anterior.

Por ese motivo fue que a partir de 1971, acabé por perder la fe en los gobiernos del PRI, pero claro menos aún habría creído en un gobierno de izquierda como el de Cárdenas. Bastante tuvimos con 12  trágicos años de izquierda estatizante que fue la causante principal de todos nuestros males actuales.

La llegada de Fox  a la presidencia de este país, es apenas una esperanza, era muy necesario un cambio y fue por ello que terminé votando por él, pero todavía nos falta mirar adelante y lograr que nuestras expectativas se cumplan. Debemos ayudarlo, es cierto, pero también lo es que por fortuna y gracias a Zedillo, nuestro país ya no es igual, el presidente dejó de ser todopoderoso y si no cumple, podremos exigírselo y reclamárselo. Esa es la gran diferencia.

Es muy posible que haya logrado transmitir de que manera, positiva o negativa, influyen en la vida particular de una familia o de una pequeña empresa, como la que yo tuve, los aciertos, los engaños y los errores de los gobiernos en turno. Espero que esto sirva también como una enseñanza  para los jóvenes que  administran pequeños negocios en la actualidad.  La administración con sentido común, el bajo endeudamiento de las empresas y un conocimiento general de cómo operan las distintas variables de la economía, es imprescindible en estas épocas y no debe actuarse de manera en exceso agresiva, sin antes tomar en cuenta los posibles riesgos del país en que vivimos. La experiencia anterior, aquí descrita, es más que elocuente.

Si me gustaría reconocer que no todos los funcionarios públicos que nos han gobernado en estos 60 años tuvieron que ser corruptos e ineficientes, muchísimos hombres honestos y cumplidos habrán estado  por allí cumpliendo con su deber, pero yo quisiera para terminar este escrito mencionar los nombres de los que pienso dejaron su huella imborrable al paso de nuestra historia:

  • Gral. Manuel Avila Camacho, el presidente caballero y negociador.

  • Don Adolfo Ruiz Cortines, presidente honesto y ordenado.

  • Lic.  Adolfo López Mateos, presidente muy querido por el pueblo, excelente publirelacionista.

  • Don Antonio Ortiz Mena, el mejor secretario de Hacienda de toda la historia de México

  • Don Ernesto P. Uruchurtu, el Regente de Hierro que transformó la ciudad de México

  • Dr. Ernesto Zedillo Ponce de León, el verdadero presidente del cambio.

Una sola pregunta final. ¿Han llegado a pensar que podría haber pasado en este país si Díaz Ordaz  deja a otra persona en la presidencia, en vez de Luis Echeverría?

Estén pendientes......

ELE I

Se terminó de escribir en la ciudad de Querétaro el día 25 de septiembre de 2000 y espero que a mi hija Maribel le haya gustado y le resulte finalmente ilustrativo.


 

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Última revisión: Lunes, 27 Enero 2014.